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Iran, un año después la represión contra los disidentes aumenta: centenares encarcelados injustamente PDF Imprimir E-mail
Escrito por Amnesty International   
Jueves, 10 de Junio de 2010 10:11

Un año después de las polémicas elecciones presidenciales de Irán de junio de 2009, Amnistía Internacional ha documentado un aumento de las medidas represivas contra la disidencia que mantienen en prisión a periodistas, estudiantes, activistas políticos y de derechos humanos, así como líderes religiosos. Abogados, académicos, ex presos políticos y miembros de las minorías étnicas y religiosas iraníes se han visto asimismo afectados por la expansión de la oleada represiva que ha desembocado en casos generalizados de tortura y otros malos tratos, junto con ejecuciones por motivación política. Esta represión está documentada en el nuevo informe de Amnistía Internacional, titulado From Protest to Prison – Iran One Year After the Election, en el que se examina un año de arrestos y detenciones de personas que han expresado su postura contra el gobierno y sus abusos. La publicación del informe señala el lanzamiento de una campaña de un año por la libertad de los presos de conciencia en Irán, recluidos desde las polémicas elecciones presidenciales de 2009 y la represión desatada posteriormente, así como por la celebración de juicios justos sin recurso a la pena de muerte para otros presos políticos. “El gobierno iraní está decidido a silenciar todas las voces disidentes, al mismo tiempo que trata de evitar todo examen riguroso por la comunidad internacional de las violaciones relacionadas con los disturbios ocurridos tras las elecciones”, ha declarado Claudio Cordone, secretario general provisional de Amnistía Internacional. “El gobierno adoptó la absurda postura de que no se ha cometido prácticamente ninguna violación en Irán cuando presentó su informe nacional al Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos, que adopta su informe final esta semana. Pedimos al gobierno que acepte las recomendaciones sobre el trato de los presos y que permita que los expertos de la ONU visiten el país." Centenares de personas siguen detenidas por su participación en las protestas de junio de 2009 o por expresar opiniones discrepantes, y el encarcelamiento de ciudadanos corrientes se ha convertido en algo cotidiano dentro de un “sistema de puerta giratoria” de arrestos y detenciones en expansión. Durante el último año han sido detenidas arbitrariamente incluso personas que sólo tienen lazos tentativos con grupos prohibidos, así como familiares de ex presos. (Amnesty International)