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Brasíl, Una auténtica comisión de la verdad y la justicia debe poner fin al legado de crímenes PDF  Array Imprimir Array  E-mail
Escrito por Amnesty International   
Sábado, 26 de Diciembre de 2009 15:31

El anuncio por el presidente Lula del tercer plan nacional de derechos humanos del país representa tanto una esperanza de un futuro mejor como un desafío para todos los niveles del gobierno brasileño, que deben hacer por fin realidad las garantías de derechos humanos de las que aún carece la mayor parte del país. Fundamental para el nuevo plan ha sido la bien recibida inclusión del derecho a la memoria y a la verdad, junto con la promesa de crear una comisión para investigar y hacer públicos los crímenes contra los derechos humanos cometidos durante el régimen militar que gobernó el país. Amnistía Internacional ha declarado que confía en que esta comisión pondrá por fin a Brasil a la altura de otros países de la región, que hace tiempo que hacen esfuerzos para que los responsables de crímenes como la desaparición, la tortura y la ejecución extrajudicial comparezcan ante la justicia al mismo tiempo que se garantiza a las familias de las víctimas el derecho a una reparación. El legado de crímenes contra los derechos humanos que han quedado sin castigo persiste en los informes diarios sobre homicidios cometidos por la policía y en los casos de tortura que caracterizan el sistema de justicia penal del Brasil de hoy. Sin embargo, a Amnistía Internacional le preocupa que, aparentemente, las propuestas que formulan actualmente las autoridades brasileñas para la creación de una comisión de este tipo no reúnen los tres requisitos esenciales:

    * Verdad: determinar los hechos relativos a las violaciones de derechos humanos cometidas;
    * Justicia: investigar las violaciones cometidas y, si se reúnen pruebas admisibles suficientes, enjuiciar a los presuntos autores por medio de mecanismos judiciales independientes;
    * Reparación: proporcionar una reparación plena y efectiva a las víctimas y a sus familias, en sus cinco formas: restitución, compensación, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición.

La organización ha declarado que la tortura y la desaparición forzada son crímenes tipificados en el derecho internacional que no prescriben ni pueden considerarse actos políticos. La justicia y una reparación completa por los abusos contra los derechos humanos cometidos son una vía esencial para erradicar los crímenes contra los derechos humanos y dar paz y una restitución a las víctimas y a sus seres queridos. Las negociaciones o maniobras políticas no deben ponerlas en peligro. Amnistía Internacional expresa su satisfacción por las promesas del gobierno brasileño de revelar por completo todos los archivos militares pertinentes, especialmente los relativos a casos de desaparición. La organización ha instado también a las autoridades a que garanticen que los abogados que representan al Estado brasileño dejen de intentar proteger a los autores de violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado con la ley de amnistía promulgada en Brasil en 1979, y a que se haga todo lo posible para cuestionar las interpretaciones de la ley que desde hace tiempo sostienen la impunidad. (Amnesty Internacional)
 
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